13 septiembre 2010

Obstáculo


Caminaba por la verdeda escuchando un tema muy izquierdista, poco a poco comenzaba a llover, caminé, caminé, tropecé con la piedra de la Amistad y una vez más me defraudó, una vez más me golpeó por la espalda y yo como estúpida le ví hasta los errores mínimos sabiendo que eran enormes. No me sorprendería caer de nuevo, pero sí he aprendido otra cosa, Paula debes sacar de tu mente la inocencia, los seres humanos en esta gris ciudad no son como tú, estas especies sólo ven sus intereses. Triste, sí suena cruel, pero ya con la cabeza fría puedo sólo sonreir y seguir adelante, y no con arrogancia, sino con sabiduría.-