
Hablando a la conferencia, viste ojos de tristeza, comenta con su monólogo estudiantil como la pobreza disuelve a la sociedad. Se presenta y vuelca su mirada al corazón esperanzado, ilusionado que la vida le ha entregado. Comienza con sus primeras palabras, vuelve a voltear su mirada hacia él, prosigue su discurso y su mirada completa y llena de lo que tiene, vuelve, vuelve a esos ojos masculinos. En plena cnferencia sigue deslumbrando con sus palabras, nuevamente llena de alegría, goza, goza la mirada esperanzada, goza la mirada que no la olvida y vuelve a mirar.
Termina la conferencia y ella sabe, si que sabe, que le espera esa mirada, esa mirada que no temrina con la conferencia, sino que termina cuando debe terminar y termina cuando dos almas al abrazarse se dicen "Hola que tal, me llamo Jorge y todo va igual...", cuando entrelazados la luna cae sólo ella le responde que en un beso sabrá todo lo que ha callado y simplmente, lo besa.-
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