15 enero 2011

Despertar


Ya se apagan las velas, se termina el incienso, y cierro los ojos para una nueva aventura como todas mis noches. Mi cuerpo navega entre barcos que naufragan caminos desconocidos, sólo la experiencia dirán de éstos que tan buenos son y hasta qué lugar me pueden llevar. Con el cuerpo cansado pasan exactamente 8 horas, tengo conciencia, se mueve mi cuerpo y abro los ojos, ojos que ven una oscuridad plena, pienso, pienso en lo fantástico que es soñar, sí, mi despertar se llena del pensamiendo del sueño soñado. ¿Qué tan sueño será?, todo se hace realidad al soñarlo, pues tenemos en nuestra mente esa imágen ese momento, al sólo existir, ya deja de ser soñado, sino es real...

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